Un sol de justicia bañaba las preciosas calles de Salamanca cuando un grupo de intrépidos alumnos se disponía en la tarde del viernes a terminar lo que un tiempo atrás la lluvia había impedido terminar. Un sol de justicia sustituía a las oscuras nubes que hasta ese día habían acompañado a esos intrepidos alumnos, que no iban a desparovechar la oportunidad que les brindaba aquel cielo azul que teñía de una atmósfera primaveral los recovecos de "Roma la chica". Hoy, en Libros de Vida, el final del rodaje.Una mezcla extraña de sensaciones nos invade a los miembros del equipo de "Libros de Vida" desde la tarde del pasado viernes. Una mezcla de sensaciones que nos invade desde que, en ese mencionado día, finlizáramos el rodaje de las escenas del Cortometraje. Había pasado mucho tiempo, muchos "mañana se graba" venidos al traste por la lluvia, la maldita lluvia que ha arreciado con fuerza durante una gran cantidad de días que se han hecho interminables, mirando por la ventana como las gotas resbalaban lentamente por el cristal mientras deseábamos estar ahí fuera, grabando, actuando, dirigiendo... Pidiendo al cielo (nunca mejor dicho) que nos diera simplemente una oportunidad, por pequeña que fuera, de terminar el trabajo que tanto nos había costado, y que las condiciones meteorológicas lo iban a dejar sin acabar.
Se hizo larga la espera, pero, al fin, de repente, como por arte de magia, el líquido elemento dio paso a un cielo ardiente, llegando el tiempo primaveral a la localidad salmantina, invitando a la gente a salir a la calle a disfrutar del buen tiempo. Y entre esa gente nos contamos nosotros, que salimos bajo la brillante luz del sol con las cámaras, lo trípodes, los micrófonos y demás enseres necesarios para volver a poner en marcha la maquinaria cinematográfica.Buscamos una calle tranquila, donde no pasara mucha gente, para poder desarrollar las escenas con comodidad. Y una vez ya estuvimos todos, desde el Director y el equipo técnico, hasta nuestros fabulosos actores y nuestras GUAPAS (así, con mayúsculas) actrices, comenzó el último día de rodaje. Y fue un gran día, una hermosa tarde, llena de risas por las tomas falsas debidas a la falta de práctica tras tanto tiempo sin grabar. Una preciosas horas donde grabamos, reimos y, como en cada jornada de rodaje, aprendimos.
Y, tras grabar, lo más duro, el decir adios. Decir adios a esos días en los que hemos estado en la calle, pasando frio, mojándonos, pero sabiendo que merecía la pena sufrir aquello por hacer lo que estábamos haciendo. Decir adios a esas tardes de idas y venidas, de no parar. Decir adios a esas intensas jornadas, trabajando mañana y tarde para sacar adelante este proyecto. Decir adios a una experiencia que quedará grabada para siempre en nuestra memoria, todo lo que nos han enseñado, todo lo que hemos aprendido.Ahora los que disfrutarán nuestro trabajo (o, al menos, ese es nuestro deseso) serán ustedes, los seguidores de este Cortometraje. Llega el momento de montar lo grabado, de unir las piezas de este puzle cinematográfico y darle forma, para que ustedes, esperemos que no dentro de mucho, puedan ver, de una vez por todas, la historia de "Librosde Vida". Ahora, los miembros del equipo nos centraremos en nuestras clases, en los exámenes que están por venir, pero sin dejar de lado todo esto. Quien sabe si en un futuro viviremos más experiencias como éstas, pero eso, queirdos amigos, eso es otra historia. FIN (de momento).








